FIDBA 7: UN NOTABLE CRECIMIENTO

FIDBA 7: UN NOTABLE CRECIMIENTO

por - Festivales
21 Sep, 2019 11:32 | Sin comentarios
Un recorrido por algunas películas de la última edición del FIDBA

La séptima edición del FIDBA mostró un notable crecimiento respecto de las anteriores. Mayor cantidad de películas, una programación ecléctica, cubriendo en práctica todas las variantes del género documental, varios invitados que dieron diversas clases magistrales y una mayor cantidad de salas para la exhibición de las películas. A ello debe agregarse la aparición de nuevas secciones, que se suman a las habituales de competencia de largos y cortometrajes y otras como LINK, dedicada a sectores de la industria.

Sin embargo, ese crecimiento no se vio reflejado con una concurrencia de público acorde (al menos así lo pude percibir en las funciones a las que asistí). Es difícil establecer las causas, ya que algunas proyecciones eran gratuitas, vg. la del film Dancing Beethoven, un documental sobre el backstage del gran coreógrafo francés Maurice Béjart sobre su trabajo sobre la Novena Sinfonía de Beethoven. A priori se podría presuponer que al menos parte del público balletómano podía estar interesado en la película pero en el momento de la proyección en la gran sala del Centro Cultural Caras y Caretas de la calle Sarmiento éramos cinco espectadores. Los organizadores del evento tendrán que intentar determinar por qué un festival organizado con tanto esmero tiene tan poca respuesta de espectadores, máxime cuando la función de apertura en esa misma sala, con la proyección de la última película de la gran realizadora francesa Agnès Varda estuvo colmada (si bien hay que aclarar que a prácticamente la totalidad de los presentes se les había cursado invitación). También, como suele ocurrirme, con  alguna excepción, las películas premiadas o no las vi o no me suscitaron mayor interés. Y en el caso de For Sama, uno de los films que más me atraían del festival, la media hora que llegué a ver me interesaba mucho pero el film se interrumpió abruptamente y no pudo ser reiniciado. Pasemos entonces a reseñar brevemente algunas películas vistas en el FIDBA.

Figura señera del cine francés recientemente fallecida, Agnès Varda realiza Varda por Agnès muy poco antes de su muerte (y se la ve muy bien, sin trazas de un próximo deceso, a pesar de su edad, 90 años en el momento de rodar el film). El film es un recorrido en primera persona sobre su obra, hecho ante un numeroso auditorio y sin recurrir a ningún orden cronológico, en el que la cineasta trasmite varias de las claves de su estilo cinematográfico. Más que una película testamentaria, es un recorrido amable y disfrutable de la realizadora por su obra, deslizando además variados conceptos que exceden lo estrictamente cinematográfico. Más allá de lo placentero de su visión, la película es un trabajo menor dentro de su filmografía, bastante alejado del nivel de sus obras esenciales, esas obras que los interesados en su cine deberían ver antes que esta película.

Raúl Perrone es un caso único dentro del cine argentino. Con una producción enormemente prolífica y continua (se dice que tiene varias películas sin estrenar) es un auténtico caso de realizador independiente. Con una obra muy variada y películas muy disímiles entre sí, en los últimos tiempos había desarrollado una serie de trabajos en los que se fusionaban la experimentación con una cierta pretenciosidad que lastraba algunos de ellos. En Hasta la muerte vuelve a las fuentes de su querido Ituzaingó en un documenta{ (un género no muy cultivado por él) centrado en una pareja de veteranos “trapitos” a los que sigue casi toda la película cámara en mano mientras conversan sobre diversos temas de su vida cotidiana, la actualidad y la discriminación de la que son objeto. Perrone, apelando a un estilo mucho más sencillo y directo que el de sus últimas películas, consigue un retrato de gran autenticidad que en los tramos finales del film alcanza verdadera emoción.

Conocí al gallego Xurxo Chirro en un festival FICUNAM hace algunos años, donde presentaba algunos atractivos trabajos experimentales. Hace unos años, Chirro encontró en su casa unas latas con 20 horas de filmación hechas por un amigo de su padre, un marinero del barco Vikingland.  La película del mismo nombre del año 2011 es una manipulación y montaje de ese material a cargo del realizador gallego. Sin embargo, el film es algo decepcionante ya que no hay una intervención sobre ese material en bruto y Chirro se limita a realizar un trabajo de montaje sin desarrollar un trabajo crítico sobre la película original. Así, en el film, dividido en capítulos, se ven extensos planos fijos, largas conversaciones de marineros comiendo, paseos del autor de la filmación en paisajes helados y varios etcéteras, que no proponen una modificación sustancial sobre el original.

Jonathan Agassi Saved my Life es un documental del realizador israelí Tomer Heymann centrado en la estrella del porno gay de aquel nombre. Confieso que fui a ver el film con algunos prejuicios, pero la naturalida y frescura del protagonista y la relación con su madre con una buena dosis de ternura provocaron mi interés inmediato en la película. Jonathan pasa su vida entre Berlín y Tel Aviv y hay en la película algunos segmentos notables, como el reencuentro del protagonista con su padre luego de varios años de alejamiento. Por otra parte, el film –en el que hay un notable trabajo de cámara- se va oscureciendo progresivamente a partir de la crisis personal de Jonathan, sus momentos der soledad y su ingreso en el mundo de la droga, terreno del que un cartel nos indica que logrará salir, viviendo actualmente con su madre y trabajando en un supermercado. Un muy atractivo documental.

En 1968, militares del ejército coreano al servicio de los Estados Unidos produjeron una masacre en una pequeña aldea vietnamita, asesinando a la mayoría de sus habitantes. War of Memories, el film de la directora Bora Lee-kil recuerda ese hecho y los esfuerzos de los sobrevivientes por mantener vivo su recuerdo hasta que haya un reconocimiento por parte del gobierno coreano de esa masacre. La película interesa por referirse a un suceso muy poco conocido, aunque sus decisiones formales no exceden una discreta medianía. Por otra parte, el criterio de los sobrevivientes de darse por satisfechos con una disculpa de los autores del hecho (algo que por lo mostrado en la película no están en absoluto dispuestos a hacer) no resulta satisfactoria para los que creemos que los crímenes de lesa humanidad no deben tener olvido ni perdón.

El asesinato de una gran cantidad de jóvenes, en su mayoría negros y habitantes de favelas, a manos de unidades policiales en Brasil, es el tema de Letal, el potente documental de Natasha Meri y Lula Carvalho. Recurriendo a los testimonios de los parientes de las víctimas y de los abogados que las defienden, el film es un duro alegato contra la venalidad de la justicia brasileña, que con demoras y argucias varias, posterga indefinidamente los juicios contra los responsables, a pesar de la enorme cantidad de pruebas acumuladas. Intensa y rigurosa, la película pone el dedo en la llaga en sucesos que se han agudizado tras la elección como presidente del fascista Jair Bolsonaro, siendo, además, una obra con claras resonancias en nuestro país y toda Latinoamérica.

Un muy buen documental, lamentablemente visto por muy poco público.Dirigida por el cineasta israelí radicado en Vancouver Ramy A. Katz, Cause of Death, parte e la muerte de un policía de origen ruso que forma parte de una unidad de Israel, presuntamente a manos de un terrorista durante un atentado. Diversos rumores recibidos por un hermano de la víctima acerca de otras causales de la muerte provocan que este desarrolle una investigación por su cuenta que choca con burocracias diversas, negativas a hablar por parte del personal implicado y las tradiciones de su propia etnia. Documental que está desarrollado como un thriller,con un excelente ritmo narrativo y fluido trabajo de cámara, va desmontando minuciosamente el espíritu corporativo que anida en las fuerzas represivas y las dificultades para llegar a la verdad, reforzadas por los carteles finales del film. Un muy interesante trabajo, que, eludiendo el panfleto y la denuncia facilista,  propone una crítica y reflexiva mirada.

El tema de los refugiados en Europa es uno de los más dramáticos de nuestra época y Midnight Traveler, del director afgano Hassan Fazili, sigue el periplo de su propia familia por varios países de Europa en una suerte de road movie que recorre diversas geografías. Si bien el trasfondo de la situación es doloroso, el tratamiento que le dispensa el realizador, tratando de abrir destellos de esperanza, le otorga al film una cierta blandura que no se condice con el dramatismo cotidiano de las condiciones de vida de los refugiados en Europa, que incluye numerosas muertes en su deseo de llegar al continente por cualquier vía. Tampoco resulta convincente que la familia trate de llegar en busca de refugio a Hungría, un país con un gobierno ultraderechista que se caracteriza por el mal trato que dispensa a los inmigrantes.

Otro film que trata el tema de la inmigración es Idrissa, crónica de una muerte cualquiera, de los realizadores catalanes Xavier Artigas y Xapo Ortega. En este caso está centrada en la muerte de un joven guineano en un campo de detención de España, sin que logren conocerse la causa de su muerte ni conseguir siquiera que se avise a su familia. Los directores emprenden una investigación sobre el caso que culmina con la aparición del cuerpo (sin que se conozcan las reales causas del deceso) y el entierro en su país natal. Más allá del interés del tema, el film resulta apagado y sin nervio, no logrando  emocionar ni tampoco provocar una reflexión sobre el tema. Además la larga secuencia del entierro, a la que los realizadores fueron invitados, está sin traducción, lo que dificulta conocer la reacción de los compatriotas de la víctima ante el hecho.

Jorge García / Copyleft 2019