EL DÍA D: BAJO PRESIÓN / PRESSURE

EL DÍA D: BAJO PRESIÓN / PRESSURE

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08 Ago, 2026 10:51 | Sin comentarios
Lo más interesante de esta reconstrucción de las horas previas a un episodio bélico que dejó su impronta en la historia reside en el debate indirecto sobre los procedimientos de medición e interpretación de los datos científicos.

Pronóstico extendido

En reconocimiento de su debilidad, en tono de claudicación metafísica, el pensador rumano Emil Cioran decía: “La meteorología decreta el color de mis pensamientos”. Las inclemencias del tiempo, que pueden avivar la conversación ocasional con extraños, son una variable mucho más decisiva de lo que parecen. El estado del tiempo esculpe el otro tiempo que no es dominio de termómetros y barómetros. La vida anímica está secretamente unida al viento del sur, las lluvias de verano, el sol de primavera. 

Pero las condiciones meteorológicas no solo determinan “el color de los pensamientos”. Conocerlas por anticipado puede incidir en la economía y en la política, incluso modificar el curso de una guerra. La anécdota es conocida y se cita al final de El día D: Bajo presión. Al preguntarle John F. Kennedy sobre el éxito en el desembarco de Normandia en el epílogo de la Segunda Guerra Mundial, la respuesta de Dwight D. Eisenhower fue contundente: «¡Teníamos mejores meteorólogos que los alemanes!».

La reconstrucción de los días previos a aquel evento naval y aéreo dirigida por Anthony Maras con la eficiencia retórica requerida en relatos de esta índole es más una película sobre la ciencia de la meteorología antes de la revolución tecnológica de la informática que un título ortodoxo del género bélico. El nudo narrativo evoluciona a propósito de la incompatibilidad del informe científico respecto de la conveniencia estratégica para una operación de magnitud en la fecha inicial elegida por Eisenhower (5 de junio de 1944) en sectores clave de la costa de Normandía. 

En efecto, la impaciencia de la cúpula por perpetrar el ataque era incompatible con la prudencia proveniente de la predicción meteorológica. Del tamaño de las olas, las ráfagas del viento y la visibilidad ante la nubosidad dependían miles y miles de vidas. Además, para el propio Eisenhower no se trataba de meras bajas de combates en potencia. En su conciencia repiqueteaban el recuerdo de los 749 marinos y soldados fallecidos de la Operación Tigre, ensayo fallido del Día D. Sobre ese yerro mayúsculo bastan tres o cuatro planos con los heridos y muertos para comprender la culpa del personaje interpretado con autoridad por Brendan Fraser. La panorámica cenital desde el cielo sobre la playa con un tendal de muertos y el mar pintado de sangre es la síntesis de una tragedia.

La película de Maras comienza con un contundente plano del cielo en un día en que las inmensas nubes de colores diversos evocan el tamaño de la responsabilidad de quienes tienen que leer las condiciones meteorológicas para verter luego un pronóstico extendido. Aunque para muchos las predicciones meteorológicas compitan en inexactitud con las de la astrología, El día D: Bajo presión demostrará que el pronóstico del tiempo pertenece al dominio de las ciencias y su praxis. El discreto placer del relato consiste en observar a James Stagg razonando sobre los datos reunidos; el meteorólogo que predijo las tormentas del 5 de junio y el cambio inesperado en la condición del tiempo del día después es el corazón de la película.  Andrew Scott es un buen actor para darle vida a aquel hombre de ciencia.

El día D: Bajo presión reconstruye el período histórico, se ciñe al caso específico del problema meteorológico, añade signos dramáticos pertinentes y no vuelve la “anécdota” de la trama en una fiesta patriotera. Es una película que reconoce muy bien en dónde podrían estar los frentes de tormentas en el interior de su propia evolución dramática. 

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 El día D: Bajo presión / Pressure, Reino Unido- Francia-Estados Unidos, 2026.

Dirigida por Anthony Maras.

Escrita por A. Maras y David Haig.

Interpretes: Andrew Scott, Brendan Fraser, Kerry Condon, Chris Messina, Damian Lewis.

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Publicada en La Voz del Interior en el mes de agosto.

Roger Koza / Copyleft 2026