
CRÍTICAS BREVES (231): TOY STORY 5
Toy Story 5, Andrew Stanton, EE.UU., 2026
Hay una película notable de Radu Jude titulada Plastic Semiotic, en la que el cineasta rumano retrata las cuatro etapas de cualquier vida (infancia, adolescencia, adultez y vejez) construyendo escenas con juguetes de todo tipo y permitiendo comprender cómo los juguetes mueven a aceptar un orden simbólico específico. De eso no se ocupó nunca la primera franquicia digital de animación, que comenzó en 1995 con Toy Story, la cual, no obstante, sí dejó entrever siempre la relación pedagógica entre las emociones y esos objetos encantados. En el uso libre de la imaginación, los niños investían lúdicamente a los muñecos de personalidad e intenciones. Así empezaban a comprender el mundo.En la quinta entrega, Andrew Stanton advierte una amenaza concreta: los juguetes materiales, como el huemul patagónico y la zarigüeya de una sola raya, están en vías de extinción. Los entretenimientos en pantalla sustituyen a los juguetes: ya no se manipulan objetos, sino imágenes. Hay un plano general en Toy Story 5 donde se puede observar a varios niños (y también adultos) mirando absortos sus tablets en soledad. Al atardecer, ya nadie juega cara a cara; la pantalla es, apenas, un simulacro de encuentro. Sin envilecer a los dispositivos, la película desglosa los riesgos, plasma dilemas y busca una síntesis. No ilustra su tesis, más bien enhebra orgánicamente tales cuestiones en una trama que no prescinde de una aventura (colectiva) teñida por pasajes cómicos.El gran acierto (conceptual antes que estético) de la película de Stanton es confiarle una imagen distintiva, con otra textura, a los momentos en que la niña protagonista imagina situaciones con sus juguetes dejando constancia de qué está en juego si la experiencia cognitiva de la infancia estuviera confinada exclusivamente a la pantalla. Hablar de la castración de la imaginación no es incurrir en una formulación ingeniosa. Puede suceder, está sucediendo.
***
*Publicado por el diario La Voz del Interior en el mes de junio.
Roger Koza / Copyleft 2026
Últimos Comentarios