DOC BUENOS AIRES 2026 (01) LA MATERIA DE LA FRATERNIDAD

DOC BUENOS AIRES 2026 (01) LA MATERIA DE LA FRATERNIDAD

por - Festivales
16 Ago, 2026 09:06 | Sin comentarios
Palabras para dar paso al inicio.

¿No debería redactar velozmente un par de párrafos para decir lo que se dice siempre en una gacetilla de prensa? Pero decir poco y nada, malgastar una ocasión pública para comunicarse, resulta, siempre y sobre todo hoy, inadmisible. Llegados acá, hay que decir lo que se piensa, tal vez con modestia, pero sin vergüenza y con el único anhelo de ser escuchado. Tomar la palabra hoy es, también, intentar conjurar la carencia de significado del discurso mitológico de quienes hablan sin pensar, reproduciendo sin conexión sintáctica automatismos que no les pertenecen, y sueltan con furia bestial datos fantasiosos no ya para evitar el esfuerzo o el compromiso de decir algo, sino porque no pueden hacer otra cosa.

Para comenzar, una cita de un poeta olvidado. ¿Un poeta? ¿Por qué no la palabra de un cineasta? Como nadie lo ha dicho mejor que él, lo dicho vale para el cine y no solamente para la poesía y otros modos de expresión literaria. Escribió Ósip Mandelshtam: “Así, en poesía se destruyen los límites de lo nacional y, los elementos de un idioma intercambian saludos con los de otro pasando por encima del espacio y del tiempo, pues todas las lenguas están unidas por un vínculo fraternal, que se fortalece en la libertad y la domesticidad de cada una de ellas, y dentro de esta libertad son fraternalmente afines, y, cada una desde su propia casa, se llaman unas a otras”. ¿No es exactamente lo que dice el poeta ruso lo que puede pasar con las películas en un festival? 

He aquí el criterio de programación. Una secreta fraternidad une las películas; el montaje selectivo de quien programa aquí consiste en ir reconociendo lo que las películas dicen al unísono sin decir exactamente lo mismo pero orientadas hacia la posibilidad de una vida a la que pueda asignársele un rasgo innegociable: la decencia. Basta empezar con Un calendario incompleto y terminar con El hogar fue sepultado en esa tierra que nunca pudimos encontrar para asir qué se ha intentado señalar con la cita reciente y el párrafo en curso. Las películas mencionadas no son títulos condescendientes para las consuetudinarias ceremonias de apertura y clausura. Principalmente, en ambas se cifra nuestra posición. Y al decir esto incumbe aclarar que dichas películas no solamente plasman una visión del mundo, sino que también son ejemplos sustantivos de qué significa hoy concebir una poética en el cine. Es un privilegio poder abrir con la película de Sanaz Sohrabi y cerrar con la de Deimer Quintero Vertel.

The Walker

En esta edición, hay varios títulos que retienen una memoria de una vida que pudo ser y no fue, películas que vuelven sobre episodios de la historia, lo que no significa que el debilitamiento o la disolución de una experiencia utópica estén cancelados. Otras se ciñen a alguien o algo; los retratos abundan en nuestra propuesta de 2026. Que nuestro foco mayor esté dedicado a Tsai Ming-liang y sus películas que no pueden ser calificadas de ficción es un motivo de alegría. La Embajada de Taiwán nos ofreció hacer algo juntos, y nosotros elegimos a Tsai sin ninguna vacilación, porque es uno de los maestros del cine contemporáneo, uno de aquellos que trabaja en dirección opuesta a la compulsión de aceleración de las imágenes y los sonidos. Si las dos categorías que definen la experiencia en sí, en el cine y fuera de él, son el tiempo y el espacio, tales categorías son además los temas de su cine.

En esta edición, empezaremos a contrarrestar un déficit involuntario que por falta de recursos no habíamos podido sortear en ediciones precedentes.  Para cualquier festival que se precie, revisar momentos históricos del cine que poco se conocen es un imperativo. ¿Quiénes entre nosotros están al tanto de las películas que se hicieron bajo la égida de la División de Educación a la Comunidad (DIVEDCO) en Puerto Rico al promediar la mitad del siglo pasado? Todo parecía posible, de Ramón Rivera Moret, reconstruye aquella época y analiza desde nuestro tiempo las condiciones de posibilidad iniciales y las razones del fin de esa pequeña utopía cinematográfica. Quien vea ese film se dará cuenta de inmediato de que aquellas películas provienen de un tiempo y un lugar en los que el cine podía hacer avanzar la Historia y proyectar un modo de vida signado por el resplandor de la justicia. Lo glorioso es que muchas de las películas citadas en ese documental reciente se podrán ver en esta edición. Este hecho, por sí solo, justifica la edición.

Casi todo lo que se verá en el Doc Buenos Aires de 2026 no ha sido detectado por el radar de las plataformas, ni siquiera por el de aquellas que se atribuyen la soberanía de los así llamados “cine de autor” o “cine de arte”. Dada la visibilidad tenue que tiene el cine de lo real, la mayor responsabilidad que tiene un espacio como el nuestro es justamente reunir lo mejor del cine contemporáneo en materia documental y ponerlo a disposición. Ojalá se sumen nuevos espectadores, ojalá regresen también nuestros fieles cinéfilos de siempre. Cualquier película que vean con nosotros dará luz a sus días.

Roger Koza / Copyleft 2026