
CRÍTICAS BREVES (234): EL HOMBRE ARAÑA: UN NUEVO DÍA / SPIDER-MAN: BRAND NEW DAY
El hombre araña: un nuevo día / Spider-Man: Brand New Day, Destin Daniel Cretton, Estados Unidos, 2026
Trama: una entidad no localizable se apodera del cuerpo y el alma de los transeúntes. Realizan lo que se les pida, acatan sin pensar, como si estuvieran hipnotizados. La entidad cambia de cuerpo como una ráfaga de viento que toca, a su paso, la copa de un árbol y luego la de otro. Es una buena idea. Nada más. ¿Algo más para decir? El sorprendente hombre araña del cómic, los dibujos animados y los filmes de Sam Raimi apenas justifica el adjetivo que definía su singularidad. El único proletario de los superhéroes, el único que no detentaba un linaje aristocrático o alcurnia semejante y cuyo azaroso intercambio genético con una araña había hecho de él un hombre con otra capacidad perceptiva al servicio de un sentido de justicia, en vez de sorprender, ahora acopia proezas físicas más verosímiles y un instrumental tecnológico de última generación. Vuela mejor que antes, sí; la actualización de programas informáticos y su pequeño laboratorio doméstico son vistosos, como puede serlo el de un científico del MIT. Pero las novedades de 2026 no son suficientes para recobrar el asombro; menos todavía, el misterio de nuestra devoción.De la última se puede vindicar la experiencia melancólica de Peter Parker. Que los neoyorquinos hayan olvidado que él es el Hombre Araña implica un destino más solitario; sin el amor de MJ, la amistad de Ned Leeds y, además, la ausencia de May Parker, que ya no está en el mundo, la soledad del joven es de las pocas cosas que neutraliza la intrascendencia de la trama, cuya relación con el mundo reside solamente en que este es el escenario de un compendio de escenas anodinas y veloces. Fue en 2012, con la sustitución de Raimi por directores con más o menos oficio, cuando Peter Parker dejó paulatinamente de trabajar para solamente ser un joven con algún que otro conflicto amoroso y otros percances secundarios. El atributo sociológico que igualaba al superhéroe con la mayoría silenciosa que cumple turnos quedó fuera de campo. En El hombre araña: un nuevo día, Parker solo trabaja de superhéroe; en ese matiz se cifra la nueva intrascendencia, porque ya no existe un pasadizo secreto de la historieta a la Historia.
*Publicada en otra versión en La Voz del Interior en el mes de agosto.
Roger Koza / Copyleft 2026

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