BERLINALE 2026: EL CINE DEL OSO

BERLINALE 2026: EL CINE DEL OSO

por - Festivales
12 Feb, 2026 09:57 | Sin comentarios
Antes de que todo empiece. Una lectura inicial sobre la nueva edición de la Berlinale.

El pronóstico anuncia días muy fríos y con nieve; si se cumple, el blanco será el color predominante de la ciudad de Berlín y el emblema del festival, el famoso oso que lo identifica, será uno polar. Los bosques de Berlín cubiertos de nieve son hermosos, aunque los participantes del festival más importante de Alemania, y el segundo o tercero de todo el mundo (porque disputa el segundo lugar con el de Venecia, después de la supremacía de Cannes), tendrán que abrigarse cuando pasen de una sala a la otra. Berlinale es un festival para el público. Las salas suelen estar llenas.

Un festival de cine debe intentar delinear una visión del cine. Este será el segundo año bajo la dirección artística de la programadora estadounidense Tricia Tuttle. Nunca se puede saber en una primera edición cuál es la búsqueda de un equipo de programación. En la administración precedente del italiano Carlo Chatrian, se intentó rejuvenecer y radicalizar el festival. La prueba era una sección magnífica llamada Encounters que proponía considerar las mutaciones del lenguaje cinematográfico reuniendo en pie de igualdad a los maestros de todos los tiempos con cineastas ignotos. En esa esta sección hubo varios descubrimientos y aciertos. Con la llegada de Tuttle, la sección dejó de existir y se sustituyó por Perspectives, una competencia delimitada por primeras películas de todo el mundo. Fue un indicio no del todo feliz, pero durante los próximos días se comprenderá qué busca hoy la Berlinale. 

Angela Schanelec

La competencia oficial, como pasa en estos eventos, constituye el corazón de la agenda estética. 22 títulos serán los posibles merecedores del Oso de Oro. Primera evidencia: no hay nombres de peso en la competencia, excepto por la presencia de Angela Schanelec, la extraordinaria y singularísima cineasta alemana que presenta Meine Frau weint (Mi mujer llora). Hay cineastas conocidos, pero faltan los apellidos resplandecientes que suelen marcar las competencias de los festivales: el cineasta brasileño Karim Aïnouz estrena Rosebush Pruning, la pareja Tizza Covi y Rainer Frimmel, ella italiana, él austríaco, The Loneliest Man in Town, y el australiano Warwick Thornton presenta Wolfram. El año pasado Radu Jude y Richard Linklater encabezaban la lista. En unos días se sabrá qué le ha parecido sobresaliente al jurado presidido por el mítico Wim Wenders.

Desde ya que no faltarán las estrellas de Hollywood y del cine mundial: Amy Adams tiene un papel central en At the Sea; Juliette Binoche protagoniza Queen at Sea, la segunda película del director de Ballast, Lance Hammer. Otras luminarias estadounidenses pasarán por la alfombra roja con títulos que se exhiben en otras secciones. El glamour es una exigencia de la industria: Ethan Hawke y Russell Crowe presentarán the Weight, por citar a dos grandes del cine de Hollywood.

Cordobeses y porteños

En otro tiempo, las películas argentinas estaban dispersas en todas las secciones. El desdén por el cine argentino por parte de las autoridades de turno, tanto del país como del INCAA, es de conocimiento general. Hecho que no necesita de ninguna oficina pública para desmentirlo: se filma muchísimo menos en Argentina, en una busca deliberada por abolir formas libres y plurales de mirar y de conocer. La embestida contra el pluralismo y las libertades democráticas avanza desbocada y sin freno. ¿La vergüenza habrá de sobrevivirnos?

En la sección Panorama se podrá ver una de las películas más incómodas del cine cordobés: la cineasta oriunda de nuestra ciudad, Sofia Bordenave (Estrella roja), acompañada en el guion por Pablo Martín Weber y en la cámara por Ezequiel Salinas, presentan Bosque arriba en la montaña. El punto de partida es el asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel y el juicio posterior sobre ese hecho inaceptable. La película indaga el lugar de ese pueblo en el imaginario nacional y revisa críticamente el caso como un holograma de políticas estatales que no se han caracterizado por el reconocimiento y el respeto de los pueblos a quienes pertenece el territorio por ahora llamado Argentina. La primera función de esta película necesaria ya está agotada.

En Perspectivessección competitiva, se verá el debut de Lorenzo Ferro detrás de cámara. El talentoso actor de El ángel codirige con Lucas A. Vignale El tren fluvial, un relato circunspecto a un niño de 9 años que sueña con viajar a Buenos Aires desestimando el mandato familiar y el destino previsto para él: ser una futura estrella del malambo.

Roger Koza / Copyleft 2026