A LETTER FROM HIROSHIMA

A LETTER FROM HIROSHIMA

por - Críticas, Estrenos eternos
31 May, 2018 11:12 | Sin comentarios
Este film breve es un suplemento de H/Story. Es uno de los mejores del cineasta y su fuerza política e histórica es admirable.

6 de agosto de 1945; no es una fecha cualquiera. Desde el Enola Gay se desprende la condensación de la abyección: una bomba de uranio. En pocos minutos, una ciudad destruida y más de 100.000 muertos. Tres fotografías y un símil en miniatura de la ciudad en agosto de ese año alcanzan aquí para insinuar el horror que ni siquiera una imagen puede transmitir. Lo que sucedió en Hiroshima es irrepresentable, como también lo fueron otras experiencias de la época que desbordan la razón o devuelven de esta sus demonios. Suwa entiende muy bien el límite del cine frente a esto, que es el mismo que tienen por otros motivos los que nacieron después de aquel suceso inenarrable. ¿Cómo filmar Hiroshima?

A Letter from Hiroshima, Japón, 2002.

Escrita y dirigida por  Nobuhiro Suwa.

En un indecible juego de ficción, la reconocida actriz coreana Ho-jung Kim es convocada por Suwa para trabajar en un film sobre Hiroshima. Un hombre y una mujer serán los protagonistas. Es el punto de partida; también se esboza una idea de puesta en escena. El día de la primera reunión, Suwa envía a una asistente y demora el encuentro. ¿Se encontrarán?

Pero la carta aludida en el título es de otro remitente. El gran cineasta estadounidense Robert Kramer es el otro misterioso protagonista, ligado a la historia de Hiroshima por el pasado de su padre. La correspondencia tiñe el tono del film, entre cuidadosamente meditativo y pudorosamente esperanzador, como se puede constatar en las hermosas escenas en que el hijo del director y este revisan la historia de la ciudad.

Suwa puede con menos de 40 minutos dejar en claro varias cosas: la necesidad de filmar Hiroshima, revisar esa historia y otras (como la invasión japonesa a Corea), indagar sobre la tenue relación que se establece entre la conciencia colectiva y el pasado y asimismo eternizar algunos breves episodios cotidianos del presente. Al respecto, el travelling lateral para observar las calles de Hiroshima mientras se escucha una lectura de una misiva de Kramer es un circunspecto instante de gracia cinematográfica.

Roger Koza / Copyleft 2018