UNA PELÍCULA SIN EPISODIOS NI PAISAJES (15)

UNA PELÍCULA SIN EPISODIOS NI PAISAJES (15)

por - Una pelicula sin episodios ni paisajes, Varios
22 Jul, 2026 02:54 | Sin comentarios
Miscelánea de pequeñas huellas del cine, visto o conjeturado, en el sueño real de la literatura, la poesía o el pensamiento.

«Cine del mundo» es una noción muy amplia que podría significar muchas cosas diferentes, incluso contradictorias. Entre estas, voy a evocar tres significados:

1. Debido a un concepto previo, el de World Music, que alude a la música étnica rearreglada con instrumentos electrónicos para complacer a los consumidores occidentales, «cine del mundo» podría funcionar como una fórmula seductora para la aculturación: tras explotar las reservas de oro, diamantes y cualquier otro tipo de recurso material, ahora el mundo occidental está explotando el patrimonio inmaterial del resto del mundo, incluyendo, por supuesto, a sus propias colonias internas.

2. En un sentido mucho más objetivo y generoso, «cine del mundo» puede significar «todas las clases de cine que aparecen en el mundo», como Philippe Grandrieux habría podido decir en consonancia con su histórico experimento televisivo de 1987, El mundo es todo lo que ocurre [Le monde est tout ce qui arrive]. El sintagma «cine de mundo» ayuda a identificar y evaluar cinematografías no dominantes que surgen por todo el planeta. Este significado se opone al anterior: «cine del mundo», con una «s» oculta al final de «cine», en oposición al cine globalizado.

3. En un sentido polémico y radical —más conceptual que geográfico—, «cine del mundo» significa el cine en relación con el mundo, el cine y su capacidad para concebir y reformar el mundo, en oposición al «cine de fantasía» que olvida y muchas veces oculta y a veces traiciona las realidades.

Serge Daney alguna vez propuso una hermosa fórmula que resulta emblemática de los significados segundo y tercero recién mencionados: «El cine verdadero se hace para mandar noticias de donde estás» […]. Sin embargo, lo que Daney no apuntó es que el cine también es importante en un sentido no-identitario, no-nacional: para recibir noticias de alguien. O sea, no solamente para pensar y hablar sobre uno mismo, sobre dónde está uno, sobre quién y cómo es uno; sino también para salir de uno mismo y pensar en otros, especialmente en aquellos que están en peligro o sufren.

Alguna vez —por ejemplo, en España, en 1936—, este movimiento, este gesto fue llamado «internacionalismo», y esta antigua palabra, devaluada por la historia de los comunismos de Estado, todavía porta consigo algunos valores importantes que pueden usarse como herramientas no solamente contra el cine globalizado, sino también contra […] los procesos de identificación impuestos por la geografía, la historia y la administración, y no por una elección existencial, singular, libre.

Quiero indagar cuál podría ser el internacionalismo de nuestra época en el ámbito del cine; un internacionalismo crítico que desafíe los poderes del Estado, de la nación, de la administración y de la economía global. Casi todos los ejemplos que repasaré son de cineastas que están ayudando, a través de las imágenes, a otras personas. Gracias a las películas en sí, parece posible considerar nuevas propuestas en torno a la noción de historia; a la noción de historia del cine; de obra; de cineasta; de formas políticas; de programación; y, finalmente, de espectador.

[…] podemos saludar la aparición de una nueva clase de cineasta que no se considera el origen de la expresión y de los sentimientos. Hoy, algunos cineastas simplemente están tratando de encontrar modos de hacer más audibles las voces de la gente; que sean escuchadas un poco más. Hoy, el más común hacedor de imágenes fílmicas carece de todo presupuesto, de toda visibilidad. Hay un incuantificable lumpenproletariado de imágenes, no vistas ni escuchadas. Esto lleva a aquellos cineastas a convertirse en los «transmisores» o «parlantes» de las voces que no son escuchadas. [Un ejemplo es] el cineasta argentino Mauro Andrizzi y sus ahora reconocidos Iraqi Short Films (2008). Andrizzi nació en 1980; hoy es una figura clave en el campo del documental experimental, con cuatro cortos y cinco largos. Estudió Guion en la ENERC, la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica de Buenos Aires, donde se recibió en 2001. Los Iraqi Short Films son una compilación de imágenes registradas por una variedad de documentalistas amateur: «soldados de la coalición, miembros de milicias locales, empleados corporativos privados, rebeldes… algunos de los cuales sostenían sus cámaras o teléfonos celulares por última vez en sus vidas».  El trabajo de Andrizzi habla a favor de un giro posible: ya no una historia de los anónimos (en el sentido más radical: como carne de cañón), sino una historia narrada por los anónimos.

Nicole Brenez, «Cine político hoy: nuevas exigencias para una república de las imágenes» (2011),
disponible en: https://sabzian.be/text/political-cinema-today