VIAJE A LO DESCONOCIDO

VIAJE A LO DESCONOCIDO

por - Entrevistas
17 Abr, 2024 02:42 | Sin comentarios
Lisandro Alonso cuenta algunas cosas sobre su último e inclasificable film titulado Eureka.

En el 2001, Lisandro Alonso irrumpió en el cine contemporáneo con una película anómala para el propio cine argentino y mundial. La libertad era un aerolito sin un código de lectura específico. Parecía sencilla, no lo era. Había elementos reconocibles, pero la sensibilidad del cineasta se imponía. El día a día en la vida de un hachero inauguró una poética que no fue solamente la de Alonso. El minimalismo narrativo y el maximalismo observacional de mucho cine latinoamericano de este siglo tienen como origen aquel film cuyo plano final habría de quedar como un mojón del nuevo cine argentino. En la madrugada, el hachero cuece a su mulita, luego se alimenta y empieza el día.

Pasaron más de 20 años, Alonso no hizo muchas películas, pero cada una despertó admiración y polémicas. Cuando sintió el riesgo de repetirse, se desvió del camino trazado y optó por una fuga fértil al corazón de lo fantástico. Combinó la poética inicial con un desborde narrativo ligado a la tradición de lo fantástico que está en las antípodas del realismo mágico. No pidió permiso para imaginar, ni menos todavía obedeció las reglas de la fantasía concebidas para los latinoamericanos, como una forma pueril de representación circunscripta a lo “mágico”.

En Eureka, su última película, Alonso empieza con un western que tiene algo del Dead Man de Jarmusch, pasa después y magistralmente al retrato de una reserva india de dakotas, tomando a dos personajes femeninos (una mujer policía y una jovencita que practica básquet en sus tiempos libres) como ejes de un relato en el que se descubre la pesadilla americana, es decir, el contrapunto exacto del cine hollywoodense y su ideal de felicidad. En algún momento, la joven transita el adusto camino que tomaron tantos desencantados con el mundo, ese acto que obsesionó a filósofos tan distintos como Emil Cioran o Albert Camus. En Eureka, sin embargo, se lo representa como un acto de mutación y pasaje, o más precisamente como una suerte de metempsicosis. Lo que viene después no es otra cosa que una nueva etapa de vida del mismo personaje, pero con un cuerpo de otra especie. En ese momento, todo transcurre en Brasil, durante la década de 1970. Ahí también sufren los descendientes de los primeros habitantes de la Amazonia. Es un viaje fantástico, nunca feliz ni reconciliador.

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Roger Koza: Empecemos por algo aparentemente menor, el título de la sexta película que ha hecho: Eureka. Sus películas han tenido siempre algo de acertijo. ¿A qué se debe ese título, que tiene una resonancia histórica precisa? 

Un western, un policial, una película sobre la explotación en la Amazonia a fines del siglo pasado. Los tres segmentos no están incomunicados, pero ¿qué tienen en común, más allá de lo evidente?

El western tiene algo más cercano al eurowestern; es decir, no hay una evocación de la gesta civilizatoria, como en Ford, sino de su eventual fracaso. En la llegada al pueblo, se explicita la decadencia. ¿Por qué eligió esa representación y esa tradición decadente?

¿Cómo conoció la reserva india en Estados Unidos? 

Es evidente que Eureka registra el contrapunto exacto del sueño americano. ¿Por qué le interesó filmar esa forma de vida devastada? 

Después de Liverpool, empezó una nueva etapa en su cine. El minimalismo narrativo no se abandonó, pero se lo complejizó con una dimensión fantástica. Estaba el primer anuncio de ese giro en Carta a Serra, se confirmó luego esa deriva en Jauja y ahora se pronunció todavía más en Eureka. ¿Cómo evalúa y entiende esos cambios en una poética que sin duda inauguró un posible modo de hacer cine en Latinoamérica, aunque lo que hizo con Jauja en adelante no encontró ni imitadores ni otros cineastas con el interés de seguir sus pasos? 

Los tiempos de las escenas son singularísimos. Hay un momento decisivo para la protagonista del relato en la reserva. Usted sabe muy bien que el tiempo es fundamental. ¿Cómo se hizo esa escena? ¿Cuándo se da cuenta de que es momento de decir “cut”?

*Publicada en Revista Ñ en el mes de marzo.

Roger Koza / Copyleft 2024

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*Acá se puede ver un diálogo sostenido recientemente con Lisandro Alonso acerca de toda su carrera. (ver acá)

*Acá se puede escuchar un podcast en el que María Aparicio y Alonso compartieron un diálogo sobre sus respectivas películas del 2023. (escuchar acá)

*Entrevista a Lisandro Alonso sobre Eureka en El cinematógrafo (ver acá)