PAREDES / BECKETT

PAREDES / BECKETT

por - Entrevistas
03 Abr, 2026 04:51 | Sin comentarios
La gran actriz argentina comenta un texto de Samuel Beckett y reflexiona sobre lo que ocurre entre él, ella y otro actor en Pin de Fartie, de Alejo Moguillansky.

Laura Paredes puede ser una sobreviviente de la tortura y los tormentos de la perversión del terrorismo de Estado, una bióloga que reinventa su vida al encontrarse con un mensaje secreto en un libro, una luchadora firme por los derechos de la mujer, una chica tuerca que atiende, junto con su amante, un taller mecánico y, asimismo, una actriz que ensaya una obra de Samuel Beckett sin que el relato revele quién es realmente su personaje.

No importa qué papel se le asigne: en todos resplandece, como sucede en Pin de Fartie, de Alejo Moguillansky, y como volverá a suceder en cada ocasión en que esté frente a cámara. Como suelen decir los directores de fotografía, la cámara la ama; es probable que ella también sienta lo mismo y, por ese motivo, nunca deje de corresponder al objetivo que extrae su semblante, impregnado de una subjetividad que suscita la ficción.

Paredes es una de las grandes actrices del cine argentino contemporáneo, y al escucharla hablar sobre su trabajo se comprende muy bien que nada de lo que hace es fruto del azar. Es una actriz consciente de su oficio, una intérprete activa, de las que cambian las películas porque, desde el interior de la escena, inviste con algo que nunca puede estar escrito con antelación.

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Roger Koza A esta altura, yo creo que usted puede hacer cualquier cosa, pero en esta ocasión lo que sucede con su interpretación es un misterio. De su personaje, sólo sabemos que es una actriz que se reúne con otro actor para pasar los textos de Beckett. ¿Cómo hizo exactamente para distanciarse de lo que el texto dice en sí y añadir una experiencia que no está escrita en ninguna parte?

Pin de Fartie

La potencial historia de amor con su compañero de ensayo de Final de partida está apenas sugerida en el texto en sí y en la invención de Moguillansky, todo se ciñe a un departamento y a la repetición de algunos pasajes. ¿De qué modo consigue usted introducir en su interpretación una historia que no está escrita, que es el espacio entre las palabras?

Mi última pregunta es parecida a la anterior, pero busca comprender cómo un texto como el de Beckett, regido por la abstracción conceptual, puede ser investido por otro orden de la experiencia: usted humedece las palabras; en un enunciado, es capaz de plasmar emociones puras e inesperadas. 

*La entrevista fue publicada en otra versión en Revista Ñ en el mes de marzo.

Roger Koza / Copyleft 2026