OLDBOY: DÍAS DE VENGANZA / OLDBOY

OLDBOY: DÍAS DE VENGANZA / OLDBOY

por - Críticas
05 Jul, 2014 08:37 | Sin comentarios

**** Obra maestra  ***Hay que verla  **Válida de ver  * Tiene un rasgo redimible ° Sin valor

Por Roger Koza

PERVERSIÓN AUTOMÁTICA

OLDBOY

Oldboy: días de venganza / Oldboy, Estados Unidos, 2013

Dirigida por Spike Lee. Escrita por Mark Protosevich.

° Sin valor

Extraña y lamentable película de Spike Lee, versión estadounidense de uno de los films coreanos más sobrevalorados de los últimos años. 

Desde que entramos en el nuevo siglo, Hollywood se ha convertido en una máquina de nostalgia y de apropiación de películas filmadas en tierras lejanas. Los superhéroes renacen y se multiplican, los monstruos regresan, las viejas batallas se repiten, las sagas se clonan. Por otro lado, varios grandes éxitos foráneos se traducen a la lingua franca que se habla en el planeta Hollywood. No se trata sólo de una sustitución de una lengua por otra sino más bien de una nivelación estética para que el cine esté expresado en una única poética. Si la película original es de Corea, Argentina, Suecia o Japón, en California encontrarán la forma para que resulte un producto comprensible para el resto del mundo.

De las remakes recientes, Oldboy: Días de venganza es una singularidad incomprensible. La original era coreana, fue dirigida por Park Chan-wook y se estrenó hace 10 años. La innecesaria versión estadounidense lleva una firma con peso específico: Spike Lee, es decir, un autor, aunque el nervio y el talento de Lee brillan por su ausencia. ¿Cómo puede ser que este film luzca tan desangelado y agotado desde el principio? No hay duda que el film de Park contaba con un intérprete extraordinario: Choi Min-sik; sus gestos y expresiones le otorgaban al film un plus dramático, algo que está lejos de los atributos interpretativos de Josh Brolin. El tema oficial, como en la precedente, es la venganza; el interés subyacente, en ambos casos, es otro: explorar el máximo tabú de nuestra especie en clave de thriller. No hay duda: las dos versiones son perversas.

Un disoluto agente de publicidad, entregado a la bebida e incapaz incluso de ocuparse de su hija de 3 años, que vive con su ex esposa, es secuestrado misteriosamente en octubre de 1993. Al despertarse, Joe Doucett descubre que está en un motel sin contacto con el mundo exterior. La única vía con lo real pasa por un televisor; viendo un noticiero, se entera de que ha asesinado a su ex esposa.

De ahí en adelante, en sus largos años de prisión y sesiones esporádicas de tortura simbólica, Joe mantendrá un único objetivo: escapar de la celda, demostrar su inocencia y redimirse frente a su hija. Pasarán dos décadas. Pero no todo lo que ve y cree es real.

Los primeros cuarenta minutos de Oldboy retoman lo mejor de su sobrevaluada versión oriental. Lee es fiel al planteo e incluso al lenguaje audiovisual de Park; su contribución es mínima y pasa por cómo incorporar al relato la Historia de EE.UU. En la televisión del motel se ve desde la asunción de Clinton y Bush hasta las tragedias del 11 de septiembre y el huracán Katrina (dos tópicos tratados por Lee con gran lucidez y altura en sus magníficas La hora 25y When the Levees Broke). Tal vez Lee haya querido aquí sugerir que la venganza es la emoción colectiva de una época, pero su aproximación es deficitaria.

Y las cosas empeoran cuando Joe abandona su encierro: todo oscila entre el clisé y la violencia gratuita, como si desde ese momento Lee abandonara la película a una especie de piloto automático cuyo único propósito es ilustrar la perversión. Consumado el horror, habrá un nuevo intento de redención, y una vez más Lee asoma un poco, repitiendo tímidamente una fórmula que había probado y con excelentes resultados en La hora 25: la voz en off del padre leyendo una carta dirigida a su hija mientras ella maneja lleva a pensar que después de todo lo vivido ellos podrán seguir con sus vidas. Es un breve epílogo en el que reaparece el director. Quizás los personajes se han liberado, el film no. No hará falta que pasen 20 años para que nadie recuerde la remake de Oldboy. Lee seguirá haciendo películas, y seguro filmará películas mejores y algunas memorables.

Esta crítica fue publicada en otra versión por La voz del interior en el mes de julio 2014

Roger Koza / Copyleft 2014