MES FICUNAM 2016 (08) / CRÍTICAS BREVES (122): THE THOUGHT THAT ONCE WE HAD

MES FICUNAM 2016 (08) / CRÍTICAS BREVES (122): THE THOUGHT THAT ONCE WE HAD

por - Críticas breves, Festivales
12 Feb, 2016 08:03 | comentarios

27495The Thought That Once We Had, Thom Andersen, EE.UU., 2015

Primera intuición, premisa de apertura, no explícita pero demostrada: el siglo XX sin el cine es irrepresentable. Corolario: ser en el mundo, en ese período, fue ser imagen en movimiento, tiempo capturado en su devenir. Los 30 minutos iniciales no admiten duda; los personajes conceptuales desfilan a partir de distintos clips del cine silente y son los protagonistas de todo un siglo: proletarios, managers, capitalistas, comunistas, espías. El problema del Capital es el tema del cine, porque es el de nuestro mundo. La secuencia elegida por Andersen para mostrar el lugar del dinero es fabulosa: los rostros y los números en L’Argent de Marcel L’Herbier.

En principio, este ensayo rizomático es el excedente creativo de un curso dictado por el realizador sobre los dos extraordinarios volúmenes de Estudios sobre cine del filósofo Gilles Deleuze. No se trata aquí de una traducción académica sino más bien de una apropiación lúdica y cinéfila. Las dos famosas tesis que dividen los períodos del cine, relacionada con dos estadios de la imagen en tanto movimiento y tiempo, apenas se vislumbran. Andersen cita a Deleuze sin seguir un orden específico, y elige ilustrar algunos conceptos deleuzianos en sus propios términos.

Ejemplos: un gran momento es cuando Andersen muestra una afirmación de Deleuze sobre cierta condición delirante de la conversación como tal. La elección de cierre de ese pasaje con el fragmento de Nobleza obliga de Leo McCarey es una prueba de la elegancia cinéfila de Andersen. Una cita abstrusa de la página 82 del primer tomo (“El Espíritu no había dejado a la Naturaleza, animaba toda la vida no orgánica, pero solo puede descubrirse y reencontrarse en ella como el espíritu del mal abrasando a la Naturaleza entera”) se ilumina cuando Andersen introduce primero una secuencia de El testamento del Doctor Mabuse y luego complementa con imágenes de archivo de la Segunda Guerra Mundial.

Las citas cinematográficas son profusas: de El expreso de Shanghái a 24 City, de El nacimiento de una nación a Mi amigo americano, de Pale Flower a Millennium Mambo, y casi todas vienen a ilustrar algún concepto de Deleuze, como también a acumular más evidencia que dé motivos suficientes para adscribir la tesis deleuziana que orquesta el espíritu del ensayo: el cine debe restaurar nuestra creencia en el mundo.

Roger Koza / Copyleft 2016