LOS OLVIDADOS: GORDON DOUGLAS

LOS OLVIDADOS: GORDON DOUGLAS

por - Columnas
07 Sep, 2021 03:34 | Sin comentarios
Catalogado rápidamente como artesano prolífico e impersonal, se tiende a dejar de lado que Gordon Douglas ha realizado en diversos géneros al menos una película notable.

Aunque no abundan sus datos biográficos puede decirse que nació en Nueva York en 1909 y que desde su adolescencia se interesó en la actuación. A fines de los veinte ingresó en Hollywood realizando diversos trabajos en la MGM y la Paramount hasta que Hal Roach lo contrató como actor y creador de gags, dirigiendo desde 1936 varios cortos antes de debutar en el largometraje en 1939, desarrollando a partir de ese momento una carrera de casi cuatro décadas en la que transitó prácticamente todos los géneros. Si sus primeros años no produjeron títulos relevantes, abundando las comedias intrascendentes y rutinarias, a partir de su ingreso en la Warner en 1950 su obra se hizo mucho más consistente, ofreciendo en esa década y la siguiente varios títulos destacables. En los 70 su carrera declinó sin que realizara en esa década ningún film recordable, hasta su retiro en 1977. En 1993, Gordon Douglas falleció de cáncer en Los Ángeles.

A Gordon Douglas buena parte de la crítica lo ha descartado como un artesano irrelevante Y es cierto que una abundante cantidad de títulos de su producción –sobre todo los de la primera y última etapa de su filmografía- entran en esa categoría, pero un director que ha dirigido dentro del western Solo el valiente, Quince balas, Río Conchos y Chuka, en la ciencia ficción El mundo en peligro, en el cine negro Corazón de hielo y El investigador, en la comedia dramática con canciones Joven de corazón y dentro del melodrama Veneno implacable, por citar algunos títulos, merece alguna consideración. 

El año 1950 es un punto de inflexión en su carrera, coincidente con la entrada en la Warner, y como si ese hecho le hubiera otorgado una inyección de inspiración, hasta fines de los 60 realiza –alternados con títulos rutinarios- una serie de obras que lo muestran como un realizador con un gran dominio del ritmo narrativo, muchas veces brillante en las escenas de acción y violencia. Capaz de otorgarle un sentido dramático al paisaje, algo apreciable en sus westerns, con una serie de personajes memorables –algunos de los cuales nunca lograrán sus objetivos- y, además, un muy buen director de actores, baste en ese terreno recordar los  trabajos que consiguió de actores y actrices limitados, como Clint Walker y Carroll Baker. También se señaló que su exitosa trilogía con Frank Sinatra como protagonista, en la que se cuestiona diversos aspectos del accionar policial tenía que ver con los diversos chanchullos en los que el actor-cantante se veía envuelto en el tiempo.  Lo cierto es que Gordon Douglas supo realizar en esos años varios films que hoy recordamos con placer, algunos de los cuales recomendaré a continuación.

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CORAZON DE HIELO (Kiss Tomorrow Goodbye, 1950) es la adaptación de una novela de Horace McCoy con James Cagney en su salsa como un despiadado asesino que, ya en el principio del film, no vacila en asesinar a su amigo y compañerío cuando escapan de la prisión. Un film de gran violencia, con Jimmy desatado, en la línea de Alma negra, en el que también aparece la corrupción policial como contracara de la delincuencia.

VENENO IMPLACABLE (Come Fill the Cup, 1951). Acá Cagney es un alcohólico (notables las primeras escenas del film) que se regenera y ayuda a la recuperación de personajes del mismo gremio, incluido el ahora marido de quien fuera su novia. La aparición de varios gángsters complica la cosa en este logrado melodrama en el que Jimmy aparece en una versión mucho más contenida.

SOLO EL VALIENTE (Only the Valiant, 1951) es el primer western destacable del director, a primera vista una más del enfrentamiento entre el ejército y los indios, pero interesante en su desarrollo a partir de las relaciones que se entablan entre los diferentes personajes y a pesar del clisé de la matanza final de aborígenes con la aparición de la ametralladora.

JOVEN DE CORAZON (Young at Heart, 1954) es la adaptación libre de una novela de Fanny Hurst y lo que al comienzo puede parecer una liviana comedia familiar se va oscureciendo progresivamente tras la aparición del personaje autodestructivo que interpreta Frank Sinatra. Como bienvenido plus adicional, Frankie interpreta, acompañándose en el piano, varias canciones memorables de su repertorio de esos años.

EL MUNDO EN PELIGRO (Them!, 1955). La radioactividad que aparece en el desierto de Nueva México tras algunas explosiones nucleares produce una mutación de hormigas gigantes y carnívoras. Uno de los mejore films de ciencia ficción de los años 50, con notables efectos especiales y un comportamiento de los personajes que indica la paranoia existente en los años de la Guerra Fría con la Unión Soviética. (Fotograma de encabezado)

QUINCE BALAS (Fort Dobbs, 1957) es un atractivo western en la línea de los de Budd Boetticher, algo a lo que no debe ser ajena la aparición en el guion de Burt Kennedy. Pocos personajes, pero muy bien delineados, una excelente utilización del paisaje árido y agreste y diálogos escasos y lacónicos son rasgos de la afinidad mencionada aunque aquí también aparece en el final el rifle a repetición como instrumento para la matanza de indios.

EL ORO DE LOS SIETE SANTOS (Gold of the Seven Saints, 1961) es una lograda amalgama de western, film de aventuras y relato picaresco con dos tramperos trasladando un cargamento de oro propio, lo que provoca la codicia de diversos personajes. Un relato de excelente ritmo narrativo, con algunos personajes inolvidable como el que interpreta Robert Middleton y los protagonistas fracasando en sus objetivos.

SILVIA (Sylvia, 1963) narra el encargo que un magnate le hace a un detective privado para que averigüe los antecedentes de la muchacha que va a casarse con él. El film está estructurado a través de varios flashbacks en los que se va descubriendo la personalidad de la protagonista y –más allá de su edulcorado tramo final- cuenta con varias actuaciones memorables en los papeles secundarios (Viveca Lindford, Joanne Dru, Anne Sothern y Jasy Novello)

RIO CONCHOS, 1964 es un excelente western, en el que tras una anécdota argumental conocida –el intento de que un cargamento de rifles llegue a manos de un grupo de confederados rebeldes- ofrece otra atractiva galería de personajes (Richard Boone en otro de sus ambiguos villanos, Tony Franciosa como un asesino mejicano y Edmond O´Brien como el delirante jefe rebelde). La formidable secuencia final tiene una violencia comparable a la de los films de Sam Peckinpah.

CHUKA, 1967 revierte las convenciones habituales de los films de ejército vs. indios presentando a los militares, bajo el mando de un coronel alcohólico, como una serie de lúmpenes con antecedentes delictivos. A ese lugar llega un pistolero solitario que será el detonante de la mayoría de las situaciones, en las que los personajes se muestran como víctimas de un turbio pasado que no han podido superar

EL INVESTIGADOR (The Detective, 1968) es la mejor de la trilogía con Sinatra y el último film interesante del director, en el que a partir del asesinato de un homosexual se desencadenan una serie de hechos que ponen en crisis al protagonista. Corrupción policial y política y el mencionado homosexualismo como eje en un film en el que el algo recargado guion del liberal de izquierda Abby Mann se ve potenciado por el gran ritmo de la narración y las excelentes actuaciones.

Jorge García / Copyleft 2021