LAS PELÍCULAS SECRETAS (65): SUN DOG

LAS PELÍCULAS SECRETAS (65): SUN DOG

por - Críticas, Las películas secretas
10 Nov, 2020 11:15 | Sin comentarios
He aquí un joven director cuyo nombre habremos de escuchar mucho en el futuro y que nos hará sentir que el cine sigue vivo.

Sun Dog, Dorian Jespers, Bélgica, 2020

Año tras año, la cantidad de películas crece exponencialmente, una evolución cuantitativa, acaso indetenible. Pero miles de películas no significa miles de cineastas. Un (gran) cineasta tiene una visión del mundo y otra del cine; en este caso, la conjunción de ambas se puede verificar desde el extraordinario travelling inicial aéreo, en el que toda una ciudad parece reducirse a una maqueta viviente, hasta el último, en el que el cosmos ya no es el mismo que conocemos. Es que Sun Dog revela la existencia de un cineasta detrás de cámara, porque Dorian Jespers filma con una seguridad asombrosa y un conocimiento rotundo de todo lo que implica la materia del cine. Afirmación temeraria: en la película puede adivinarse toda una tradición, aquí evocada sin estridencias y revivida sin más. En efecto, Jespers parece moverse por los senderos que transitaron décadas atrás viejos maestros como German y Zulawski, quienes forjaron una tradición que aún resplandece en un cineasta inimitable como Sokurov. En Sun Dog el sonido es una entidad autónoma y también lo es la imagen. El minucioso trabajo sobre la luz en la noche y los matices sonoros que logra la banda sonora son admirables; van juntos, la luz y el sonido, sin auxiliarse pero sí delineando una materia espectral que desborda el concepto de representación. Y esto no es todo, porque no solamente la proeza es formal, ya que las tareas nocturnas de un cerrajero, en una ciudad ártica de Rusia, alcanzan para introducir elementos oníricos y añadir en el desenlace giros fantásticos de la mejor y pretérita ciencia ficción soviética. Todo es sorprendente en Sun Dog: los travellings y la enigmática subjetiva (de nadie) en la que se sostiene el relato constituyen una prueba del brío formal que ampara a esta aventura perceptiva y fantasía metafísica. ¿Puede ser una hipérbole trasnochada decir que escribir sobre este film es sencillamente atestiguar la llegada de un cineasta a la historia de cine? A veces es preferible arriesgar y desobedecer la tibia retórica que goza de prestigio en el ejercicio de la crítica.

Roger Koza / Copyleft 2020