LAS PELÍCULAS SECRETAS (49)

LAS PELÍCULAS SECRETAS (49)

por - Críticas, Las películas secretas
13 Ene, 2016 10:02 | comentarios

Film_658w_MediumCool_original Por Jorge García

Perspectivas / Medium Cool, Haskell Wexler., EE.UU., 1969

Como era de esperar, la reciente muerte de Haskell Wexler a los 93 años pasó casi totalmente desapercibida. Nacido en Chicago en 1922, trabajó como cineasta amateur y camarógrafo desde su adolescencia; reconocido como uno de los grandes iluminadores de la historia del cine, su primer trabajo importante en ese rubro fue en El ojo salvaje, de Ben Maddow y Sidney Meyers, un hito del cine independiente norteamericano mostrando el lado oscuro de la ciudad de Los Angeles y que en su momento se estrenara en Buenos Aires. Por su labor como iluminador ganó un Oscar por ¿Quién le teme a Virginia Woolf? y otro por Esta tierra es mi tierra. Tuvo otros destacados trabajos como fotógrafo en numerosos films y su labor en ese terreno es considerada como una de las más influyentes de la historia del cine.

Pero lo que aquí importa es destacar la labor de Wexler como realizador, ya que realizó una buena cantidad de films, la mayoría cortos y mediometrajes documentales, en las que se manifestaban sus preocupaciones políticas y sociales y su ideología progresista, rotundamente crítica sobre muchas de las medidas tomadas por el gobierno de su país tanto en el plano nacional como en el internacional. En nuestro país se estrenaron sus dos largometrajes, Latino (1985) en el que cuestionaba con virulencia la intervención de los Estados Unidos en Nicaragua a través de la conducta de un contra norteamericano que terminaba integrándose a las fuerza revolucionarias y Perspectivas, considerada su película más importante.

Ambientada en Chicago en momentos en que se realizaba la Convención Demócrata de 1968, el film, antes que centrarse en ese hecho que sirve como telón de fondo, desarrolla un trabajo que anticipa muchos films posteriores en su fusión de elementos ficcionales y documentales. Tomando como protagonista a un fotógrafo “apolítico” que se limita a cumplir las tareas que le encomienda su periódico, el film ofrece un lúcido retrato cultural, social y político de los Estados Unidos a fines de la década del 60. Con precisos encuadres, largas tomas y una cámara de notable fluidez, Wexler fusiona con sabiduría las peripecias individuales del protagonista con el contexto en que estas se desarrollan. Así su cámara recorre zonas empobrecidas de la ciudad y ghettos negros consiguiendo escenas de gran intensidad. A destacar la secuencia en la casa de la familia negra que desnuda las limitaciones del personaje y el notable tramo final rodado en medio de la represión policial a los activistas sociales. El inesperado final, simétrico con el comienzo, elude cualquier concesión al happy end en una de las películas políticamente más importantes que se hayan filmado en los Estados Unidos en cualquier época.

Jorge García / Copyleft 2016