EVA DUARTE, MÁS ALLÁ DE TANTA PENA

EVA DUARTE, MÁS ALLÁ DE TANTA PENA

por - Libros
13 Jul, 2017 11:59 | Sin comentarios
Prividera analiza y prodiga un elogio al extenso libro de César Maranghello sobre Eva Duarte.

Eva antes de Perón

Por Nicolás Prividera

(Texto leído en la presentación del libro)

Podría decirse que el biógrafo es una suerte de médium: pone el cuerpo para hacer hablar a un espíritu. Pero la metáfora no es del todo feliz, porque entraña una pérdida de conciencia. Mejor es la que sugiere Leon Edel en su libro “Escribiendo vidas” (malamente traducido como “Vidas ajenas”), según la cual el biógrafo es más bien un actor: se mete en la piel del personaje, pero conserva su mirada.

Pero si se hace, precisamente, la biografía de un actor, ¿cómo atravesar esa superposición de máscaras? Más complicado aún cuando su mejor papel se da en la vida política, y el personaje toma posesión de la escena. Hay varios ejemplos de actores devenidos figuras estelares de la política (Reagan fue el más poderoso), pero en comparación todos palidecen ante la figura de “Evita”. Ella encarnó como nadie la simetría entre espectáculo y política, que se consolida a mediados del siglo XX y hoy nos gobierna.

Lo que la hace única es su doble o triple origen plebeyo: mujer, bastarda, dama de compañía (en todos los sentidos del término, teatral y político). Y su final, con ese pathos martirológico, que la convirtió no solo en una figura trágica, sino una santa popular. De la nada a la gloria. Todo se cifra en ese paso, que puede ser visto como un tránsito lento (una herida transformada en voluntad de poder) o como un incandescente momento borgeano (el momento en el que alguien “sabe para siempre quien es”, según se define en “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz” y otros textos): el misterio (casi religioso) del encuentro con el destino.

Esa misteriosa conversión es similar a la del Che (que también requiere su encuentro fortuito con el hombre que le dará un destino): de aventurero a militante (parafraseando el libro de Sebreli). Los dos fueron las figuras más icónicas (y biografiadas) que dio la Argentina, pero sin duda es más curioso el caso de una aspirante a actriz que solo parecía destinada a encarnar roles ajenos, de la que tenemos tantos rastros (las muchas huellas de su ascendente carrera) como pocas certezas (su rostro ‘verdadero’, que nadie identifica ni con el de las revistas ni con la iconografía oficial).

Ese es “El misterio Eva Perón” (como en el título de Demicheli): la distancia entre Eva Duarte y Eva Perón (y entre ambas con santa Evita). Esa es la historia que cuenta César Maranghello: el ascenso, así como había narrado una caída (simétrica) veinte años atrás en Fanny Navarro, un melodrama argentino. Y esa es la diferencia esencial en relación a las innumerables biografías previas de Eva, que pasan rápidamente (como en los evangelios) del nacimiento a la obra divina, y se saltean la vida mundana del héroe.

Minuciosa y exhaustivamente, Maranghello no deja rastro de esa “carrera” sin escrutar. La primera parte del libro relata la vida de una aspirante a actriz en la Argentina (el Buenos Aires) de fines de los 30 y principios de los 40, la llamada ‘época de oro’ del cine argentino. La paradoja es que  ese camino, que va de la declamación a la radio, y de la radio al cine, se ve interrumpido por la Historia. Y así, la acaso poca dotada actriz Eva Duarte (que apenas llega a asomar en las películas, acaso sin pena ni gloria) se convierte en la figura central de su propio melodrama argentino, convertido en épica histórica.

Los tiempos se aceleran y ralentizan a la vez: la segunda parte del libro abarca esos años decisivos que verán el ascenso del peronismo y depositarán a Evita a las puertas del mito. Lo demás, como sabemos, es historia (y es de lo que se ocupa la Historia). Pero la vocación de este libro monumental no es “destejer el arco iris”: el misterio persiste aun, tras casi 900 páginas. Cuanto más sabemos de Eva Duarte, más se agiganta el misterio de Eva Perón. Y  lo que surge a su alrededor (como en todos esos libros que nos invitan a sumergirnos por largo tiempo en otras voces y otros ámbitos), es la arqueología de un mundo sumergido, la memoriosa reconstrucción de un pasado al que el narrador insufla vida para dejarnos volver a habitarlo. Lo que vale (es) el viaje.

Eva Duarte, más allá de tanta pena, César Maranghello, Eudeba, 2016, 863 páginas.

Nicolás Prividera / Copyleft 2017