CRÍTICAS BREVES (171): ESSERE DONNE

CRÍTICAS BREVES (171): ESSERE DONNE

por - Críticas, Críticas breves
15 Mar, 2021 10:02 | Sin comentarios
El corto más extenso de Magnini es una maravilla.

Essere Donne, Cecilia Magnini, Italia, 1965

En 1965, la cineasta italiana, recientemente fallecida, dedicó media hora a retratar qué significaba ser mujer a mediados del siglo pasado en Italia y en Europa. Esa duración le resultó suficiente para glosar la posición estructural de la mujer sin prescindir de una genealogía en la que el capitalismo y el patriarcado son consustanciales. El tono marxista del ensayo, al que no se le escapa detalle alguno, dista de ser una reiteración facsimilar de La rabbia de Pasolini, este último influencia indisimulada de la realizadora. No hay duda alguna: Magnini puede sentirse cómoda en esta tradición inconformista, pero tiene voz propia y un punto de vista inimitable para erigir un caleidoscopio cinematográfico en el que se pueden observar la asimetría de los derechos laborales de la mujer respecto de los hombres, la lenta lucha contra el analfabetismo femenino y los efectos de la revolución industrial tardía en la geografía italiana dividida económicamente entre el norte y el sur. Ningún fenómeno se escapa a su mirada, como aquel en el que las condiciones de la explotación obrera trastocan el tiempo común de un matrimonio donde el hombre trabaja en un horario mientras la mujer descansa y viceversa. El trabajo de montaje en el preámbulo deconstruye la figura femenina idolatrada por la cultura dominante en oposición a panorámicas de explosiones nucleares, una tesis vigorosa e inicial que inscribe el feminismo de la cineasta en una tradición crítica que jamás pierde de su mira una fase del capitalismo, la estructural división del trabajo y las diferencias de clase; los hermosos y dolorosos planos en blanco y negro que siguen después de ese primer momento conceptual estarán dedicados a darles voz y presencia a tantas mujeres italianas que trabajaban en fábricas, en el campo y en el hogar. En cada rostro, en cada cuerpo y en cada palabra pronunciada se refrenda una tradición de combate que incluye el feminismo como retórica insustituible, pero que no agota en este la fuerza de su indignación y su denuncia.

Roger Koza / Copyleft 2021

*BAFICI 2021